José Manuel Madero, presidente de Monsanto en Latinoamérica, informó que el 18 de diciembre se recibió la negativa y dos días después se interpuso el recurso de reconsideración, pues en el reglamento de la ley de biodiversidad no se han establecido los centros de origen del grano.
La multinacional que esta envenenando los suelos de Argentina asegura que: “la biotecnología del maíz está plenamente validada, pues en 20 países se siembran 41 millones de hectáreas; no se trata de una herramienta de reciente creación. La determinación de México de no adoptarla implica que deje de recibir beneficios de 5 a 6 mil millones de dólares y en una década pueda aumentar su producción en 8 millones de toneladas, por lo que llegaría a más de 30 millones, pues el estimado de producción de 2009, según Sagarpa, fue de 24.2 millones de toneladas”.
Madero subió la apuesta y aseguró que:.. “no hay riesgo del deterioro del maíz criollo; aunque no se adopte la biotecnología, Monsanto no dejará de invertir en el país. En los recientes cinco años se invirtieron 70 millones de dólares y para el próximo lustro se tiene programada una inversión de 80 a 100 millones de dólares, que estará orientada principalmente al desarrollo de tecnología”, afirmó.
“La caída de las reservas internacionales de granos, pone al país del norte en apuros porque México no tiene garantizada su alimentación. Urgen políticas a largo plazo y tecnologías para aumentar la producción en maíz, soya, algodón y trigo”.
Lo que no dice Madero es que con estos experimentos que esta haciendo Monsanto en México se pone en riesgo la cultura alimentaria Azteca porque podrían desaparecer genomas puros que se infectarían con estos experimentales que no ofrecen garantías de ninguna naturaleza y actualmente estan severamente sospechados por científicos de todo el mundo.
Europa cierra sus puertas a las multinacionales que van en camino de apropiarse de la alimentación del planeta pero estas, sin escrúpulos de ninguna índole, avanzan sobre los países centro y sudamericanos, donde los gobiernos cómplices y/o ignorantes les vienen permitiendo avanzar por este camino que terminará con la seguridad alimentaria del planeta.
Lo de Mexico es muy auspicioso porque las multinacionales estadounidenses estan acostumbradas a utilizar este país como el patio trasero y campo de experimentacion, efectuando “pruebas” que le son vedados en su propio país, por la EPA y otros organismos. Este es el caso de la famosa variedad transgénica Flavr Savr, con la que MONsanto intoxico centenares de Mejicanos. 10.2.11
Méjico le pone freno por primera vez a Monsanto
José Manuel Madero, presidente de Monsanto en Latinoamérica, informó que el 18 de diciembre se recibió la negativa y dos días después se interpuso el recurso de reconsideración, pues en el reglamento de la ley de biodiversidad no se han establecido los centros de origen del grano.
La multinacional que esta envenenando los suelos de Argentina asegura que: “la biotecnología del maíz está plenamente validada, pues en 20 países se siembran 41 millones de hectáreas; no se trata de una herramienta de reciente creación. La determinación de México de no adoptarla implica que deje de recibir beneficios de 5 a 6 mil millones de dólares y en una década pueda aumentar su producción en 8 millones de toneladas, por lo que llegaría a más de 30 millones, pues el estimado de producción de 2009, según Sagarpa, fue de 24.2 millones de toneladas”.
Madero subió la apuesta y aseguró que:.. “no hay riesgo del deterioro del maíz criollo; aunque no se adopte la biotecnología, Monsanto no dejará de invertir en el país. En los recientes cinco años se invirtieron 70 millones de dólares y para el próximo lustro se tiene programada una inversión de 80 a 100 millones de dólares, que estará orientada principalmente al desarrollo de tecnología”, afirmó.
“La caída de las reservas internacionales de granos, pone al país del norte en apuros porque México no tiene garantizada su alimentación. Urgen políticas a largo plazo y tecnologías para aumentar la producción en maíz, soya, algodón y trigo”.
Lo que no dice Madero es que con estos experimentos que esta haciendo Monsanto en México se pone en riesgo la cultura alimentaria Azteca porque podrían desaparecer genomas puros que se infectarían con estos experimentales que no ofrecen garantías de ninguna naturaleza y actualmente estan severamente sospechados por científicos de todo el mundo.
Europa cierra sus puertas a las multinacionales que van en camino de apropiarse de la alimentación del planeta pero estas, sin escrúpulos de ninguna índole, avanzan sobre los países centro y sudamericanos, donde los gobiernos cómplices y/o ignorantes les vienen permitiendo avanzar por este camino que terminará con la seguridad alimentaria del planeta.
Lo de Mexico es muy auspicioso porque las multinacionales estadounidenses estan acostumbradas a utilizar este país como el patio trasero y campo de experimentacion, efectuando “pruebas” que le son vedados en su propio país, por la EPA y otros organismos. Este es el caso de la famosa variedad transgénica Flavr Savr, con la que MONsanto intoxico centenares de Mejicanos. 5.5.10
Monsanto intenta patentar la carne como invento
Las empresas de semillas transnacionales siguen empeñadas en hacerse con el control de los recursos básicos de la producción de alimentos. Una investigación realizada recientemente muestra que no sólamente las plantas genéticamente modificadas, sino cada vez más los métodos de cultivo de plantas convencionales están en el centro de interés de los monopolios de patentes. Es más, estas transnacionales están ampliando sus pretensiones sobre la cadena de producción de alimentos completa, empezando por el pienso para animales hasta llegar a los productos alimentarios como la carne. En una solicitud de patente pendiente, Monsanto reclama incluso el tocino y el filete: a través de la solicitud de patente WO2009097403; reclama la carne procedente de los cerdos alimentados con plantas genéticamente modificadas patentadas por esta transnacional. 15.3.10
Monsanto está en el eje de líos antimonopolio en E.U.
La multinacional estadounidense Monsanto, que ven de la mayoría de las semillas genéticamente modificadas (transgénicas) que se siembran en los Estados Unidos, es el centro de las investigaciones antimonopolio de las autoridades de ese país, informó en su edición de ayer el diario The Wall Street Journal.20.1.10
No se olviden de Monsanto
Monsanto conocía los peligros de la dioxina presente en el Agente Naranja.
El esparcimiento masivo del Agente Naranja afectará por mucho tiempo a las poblaciones civiles pero también a los soldados Norteamericanos que han sido expuestos a la dioxina sin precaución. Además, Monsanto deliberadamente había escondido al ejército que su herbicida 2,4,5-T en versión militar, o Agente Naranja contenía una mas grande concentración de residuo de dioxina TCDD que la versión agrícola común.
Un documento interno desclasificado de la impresa Dow Chemicals, fechada el 22 de febrero de 1965, relata una junta secreta de los principales proveedores del “Agente Naranja” incluyendo Monsanto, para “discutir de los problemas de toxicología causadas por la presencia de algunas impurezas altamente tóxicas”, en las muestras de 2,4,5-T entregadas al ejercito [2].
Dow quería compartir una investigación interna que demostraba que “unos conejos expuestos a la dioxina desarrollaba severas lesiones en el hígado”.
La cuestión tratada por los proveedores de 2,4,5-T era saber si se tenía que avisar el gobierno de la toxicidad del Agente Naranja. Gerson Smoger, abogado de numerosos veteranos de la guerra de Vietnam, declaró que “la reunión tuvo lugar en el más grande secreto. […] la cuestión era si había que informar al gobierno. Así lo prueba un correo, del cual también tengo una copia, Monsanto reprocha a Dow de querer levantar el secreto. Y el secreto ha sido guardado durante al menos 4 años, los esparcimientos del Agente Naranja llegaron a su pico en Vietnam…” [3].
Finalmente en 1969, un estudio hace pública la nocividad del herbicida 2,4,5-T, luego de que el Instituto Nacional de la Salud de Norteamérica haya revelado que ratones sumidos a dosis importantes de herbicida desarrollaban malformaciones fetales y parían bebes muertos al nacer. El 15 de abril de 1970, el Secretario de Agricultura anuncia una prohibició de uso del 2,4,5-T en razón “del peligro que representa para la salud”.
En 1971, el ejército interrumpe la operación Ranch Hand y el esparcimiento del Agente Naranja, pero sus efectos devastadores han seguido aun después, a causa de la persistencia de la dioxina en el suelo, el agua y la cadena alimenticia y de su carácter bioacumulador. En Vietnam se estima que 150 000 niños sufren hoy en día de malformaciones debidas al Agente Naranja y que 800 000 personas están enfermas.
Los veteranos de Norteamerica víctimas de la dioxina.
Para ganar, los veteranos tienen que demostrar que han sido contaminados por la dioxina presente en el Agente Naranja durante la guerra de Vietnam, y que esta dioxina TCDD es el origen de sus enfermedades. Sin embargo para su defensa, Monsanto contestara que “la dioxina está omnipresente en la población de Norteamerica, el ambiente y los alimentos…”, lo que es desgraciadamente verdadero debido a la expansión de este tipo de contaminación. Sin embargo, las dosis recibidas por los veteranos son mucho muy superiores a las dosis que se pueden ingerir en un contexto normal, por lo que el asunto no se había acabado todavía. Hizo falta demostrar que la dioxina es un agente cancerígeno a través de estudios científicos que necesariamente están hechos sobre un largo plazo, tomando en cuenta el tiempo de incubación del cáncer. Monsanto posee este tipo de estudio desde el accidente de Nitro en 1949, donde decenas de obreros fueron expuestos a la dioxina y tuvieron un seguimiento con el Dr Suskind. Para probar que la dioxina no es cancerígena, Monsanto quiere demostrar treinta años después que los obreros expuestos no han desarrollado patologías particulares en comparación a la población normal. Es el Dr Roush, director médico de Monsanto quien controlará el contenido de los estudios de Monsanto publicados en 1980, 1983 y 1984. Como lo podemos imaginar, los estudios de Monsanto concluirán a la ausencia de lazo entre la exposición al 2,4,5-T del Agente Naranja y el cáncer. Los veteranos aceptaron entonces un reglamento de mutuo acuerdo, y el 7 de mayo de 1984 los fabricantes del Agente Naranja ponen en la mesa 180 millones de dólares. El juez ordenará que 45.5% del monto sea pagado por Monsanto, en razón del fuerte contenido de dioxina de su 2,4,5-T [4]. Es así que 40 000 veteranos recibieron, según los casos, una ayuda incluida entre 256 y 12 800 dólares. El asunto está cerrado pero deja un sabor amargo en la boca de los veteranos, que tienen que contentarse con compensaciones menores a los gastos de salud a los cuales han tenido que afrontar. La población civil vietnamita todavía victima de la contaminación de su territorio por la dioxina.
Como lo hemos visto más adelante, en la definición científica de la dioxina, esta es un agente teratógeno que favorece las malformaciones del feto. Esta característica marcó profundamente a la opinión pública después de las revelaciones sobre los montos altamente anormales de mortalidad prenatal y postnatal en Vietnam debidos a malformaciones raras y monstruosas. Es en la Ciudad de Ho-Chi-Minh en que se encuentra la maternidad del hospital Tu DU, las más grande del país. Los vietnamitas la nombraron el “museo del horror de la dioxina”.
En la maternidad, se encuentra un laboratorio que conserva todos los fetos “monstruosos” en formol; se puede ver hermanos siameses compartiendo una cabeza desproporcionada, un tronco con dos cabezas, casos de anencefalitis (ausencia de cerebro), de micro cefalitis (cerebro pequeño), pero las palabras científicas faltan para describir la mayoría de las anomalías genéticas.
La doctora Nguyen Thi Ngoc, hoy en día jubilada, se encarga del “pueblo de la paz”, instalado en el hospital, que representa uno de los doce centros abiertos en Vietnam, para recibir los niños minusválidos víctimas de la dioxina y del Agente Naranja. El doctor precisa que la mayoría de los pensionarios sufren de problemas neurológicos y de anomalías orgánicas graves, algunos están en cama porque nacieron sin brazos ni piernas. Según el doctor, los casos de malformaciones empezaron a multiplicarse desde la mitad de los años 60, y sigue todavía hoy en día. En 2005, el hospital Tu DU contabilizó 800 casos de niños nacidos con malformaciones, lo que sobrepasa las medias internacionales. Hoy, según las autoridades vietnamitas 150 000 niños sufren de malformaciones supuestamente causadas por la dioxina y 800 000 personas están enfermas.
[1] Según las estimaciones de Jane Mager Stellman, « The extent and patterns of usage of Agent Orange and other herbicides in Vietnam”, Nature, 17 abril 2003 [2] Le monde selon Monsanto, MM Robin, coedition La decouverte/Arte Ed.,2008, p60 [3] Le monde selon Monsanto, MM Robin, coedition La decouverte/Arte Ed.,2008, p60 [4] Peter SCHUK, Agent Orange on Trial. Mass Toxic Disasters in the Courts, Harvard University Press, Cambridge (Ma.), 1987, pp. 86-87 et 155-164. Monsanto ha producido 29,5 % del agente naranja utilizado en Viêt-nam, contra 28,6 % por Dow Chemicals, pero algunos de sus lotes contenían cuarenta y siete mas de dioxina que los de Dow
12.8.09
Por pedido de MONSANTO Google cierra un blog
Ayer, nos enteramos que Google cerró el blog de Arturo Avellaneda,